- Mantenimiento técnico y cambios de contenido son servicios distintos: alojamiento, copias, actualizaciones, monitorización y soporte por un lado; textos, fotos y páginas nuevas por otro.
- Rangos en España en 2026: 30-200 €/mes según sitio y alcance. Por debajo de 30 €/mes casi siempre es alojamiento con otro nombre.
- La prueba definitiva: pide el informe de la última copia restaurada, de las últimas actualizaciones y de las caídas del trimestre. Si tarda una semana en llegar, no hay mantenimiento.
- Una web a medida también se mantiene, con menos superficie de ataque que un gestor lleno de plugins y con un coste más predecible.
Si lo que buscas es el precio de construir la web, no de mantenerla, el artículo es Diseño web en Cantabria: precios reales. Para el detalle del servicio, diseño y desarrollo web.
La palabra que significa cinco cosas distintas
"Mantenimiento web" aparece en casi todos los presupuestos del sector y significa algo diferente en cada uno. En unos es solo el alojamiento. En otros incluye horas de cambios. En algunos es una cuota sin contraprestación definida que nadie se atreve a preguntar qué cubre.
Por eso la conversación útil no empieza por el precio, empieza por la lista. Estas son las seis cosas que un mantenimiento técnico serio cubre, y que puedes usar tal cual para comparar propuestas:
- Alojamiento y certificado SSL, con renovación automática y sin sorpresas de caducidad.
- Copias de seguridad periódicas, y al menos una restauración probada al año. Una copia que nunca se ha restaurado es una hipótesis, no una copia.
- Actualizaciones de seguridad del sistema y de las dependencias, con ventana de prueba antes de producción.
- Monitorización de caídas con aviso automático. El proveedor debería enterarse antes que tú.
- Revisión de los formularios: que el correo de contacto sigue llegando. Es el fallo silencioso más caro de una web comercial.
- Soporte técnico para incidencias, con un canal y un tiempo de respuesta escritos.
Lo que casi nunca entra: cambiar textos, subir fotos, crear páginas nuevas, montar campañas o rediseñar secciones. Eso es trabajo de contenido y se contrata aparte, por horas o por bolsa mensual. No es una trampa mientras esté escrito; es una trampa cuando no lo está.
Rangos de precio en 2026
| Qué contratas | Precio habitual | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Solo alojamiento | 5-25 €/mes | Servidor y poco más. Sin copias gestionadas ni monitorización |
| Mantenimiento técnico | 30-100 €/mes | Las seis piezas de la lista de arriba |
| Mantenimiento con horas de contenido | 100-250 €/mes | Lo anterior más 1-4 horas mensuales de cambios |
| Soporte con compromiso de disponibilidad | desde 250 €/mes | Lo anterior con tiempos de respuesta contractuales |
Nuestro plan de web incluye el mantenimiento técnico desde 50 €/mes, sin permanencia y cancelable con 30 días de aviso: hosting europeo, SSL, copias semanales, parches, monitorización de disponibilidad y soporte por correo. Los cambios de contenido van aparte, y lo decimos antes de firmar precisamente porque es donde más discusiones hay en el sector.
Qué le pasa a una web abandonada
Durante unos meses, nada. Ese es el problema: el deterioro no se ve hasta que se ve mucho.
En webs montadas sobre gestores de contenido con plugins, la vía de entrada habitual son vulnerabilidades conocidas de componentes desactualizados. Los ataques no son dirigidos: son barridos automáticos que buscan versiones antiguas. No hace falta ser interesante para ser objetivo, basta con ser fácil.
En cualquier web, mantenida o no, se rompen cosas por su cuenta. Un cambio en el proveedor de correo deja los formularios llegando a la carpeta de no deseado, y nadie se entera hasta que un cliente llama enfadado porque escribió hace tres semanas. Un certificado caduca y el navegador enseña una advertencia roja a todo el que entra. Una actualización del navegador rompe una animación de una biblioteca vieja.
El coste de recuperar suele ser mayor que el de mantener. Si ya estás en ese punto, la conversación no es de mantenimiento sino de rescate o migración, entre 1.500 y 4.000 € según el estado, y en muchos casos la salida más limpia es reconstruir sin perder posicionamiento, como se explica en Migrar de WordPress a Next.js sin perder SEO.
Cómo comprobar si te están manteniendo de verdad
Tres preguntas por correo. La velocidad y la concreción de la respuesta te dicen más que cualquier propuesta comercial:
- ¿Cuándo se hizo la última copia de seguridad y cuándo se probó restaurarla?
- ¿Qué se ha actualizado en los últimos tres meses?
- ¿Ha habido caídas este trimestre, cuántas y cuánto duraron?
Un proveedor que mantiene tiene esos datos a mano porque los genera el propio sistema de monitorización. Un proveedor que factura una cuota sin hacer el trabajo responde con generalidades.
Y una cuarta pregunta, la más importante y la que menos se hace: ¿de quién es el código y quién tiene los accesos? Si la respuesta no es "tuyos", el mantenimiento no es un servicio que contratas: es una condición para seguir teniendo web.
La parte que nadie incluye y sí importa
Hay una pieza que casi ningún mantenimiento cubre y que cada vez pesa más: comprobar que tu web sigue siendo legible para Google y citable por los asistentes de IA. Los formatos que consumen cambian, las páginas se van tocando y el marcado estructurado se rompe sin avisar. Una web que hace tres años declaraba bien su entidad puede haber dejado de hacerlo tras cinco cambios de contenido.
Puedes comprobarlo tú mismo en 30 segundos con nuestro diagnóstico técnico gratuito, que mide velocidad, SEO técnico, Schema.org, cabeceras de seguridad y capa GEO. Si quieres el análisis humano en profundidad, con plan de acción priorizado, eso es una auditoría técnica, entre 600 y 1.200 €.
En resumen
Un mantenimiento web serio son seis cosas concretas: alojamiento y SSL, copias con restauración probada, actualizaciones, monitorización con aviso, revisión de formularios y soporte. Los cambios de contenido son otro servicio y tienen que estar escritos aparte. En España se mueve entre 30 y 200 €/mes, y la forma de saber si el tuyo existe es pedir el informe de copias, actualizaciones y caídas.
Si al hacer esas preguntas descubres que llevas años pagando alojamiento con otro nombre, hablémoslo.

