- Automatizar un proceso concreto (facturas, albaranes, informes, con o sin IA): 2.000-10.000 € más 100-400 €/mes.
- MVP de aplicación web (versión usable con usuarios reales): 10.000-25.000 €, 2-4 meses.
- Software interno de gestión (lo que el ERP no cubre): 15.000-40.000 €, 3-6 meses.
- SaaS para vender a terceros (multi-cliente, cobros recurrentes, panel de administración): 20.000-80.000 €, 4-9 meses.
- La diferencia entre presupuestos no suele estar en la codicia de nadie: está en lo que cada uno incluye sin decirlo (integraciones, migración de datos, pruebas, mantenimiento). Este artículo te da la lista para comparar.
Aquí hablamos de precios de software a medida. Si lo que buscas es el precio de una web corporativa, eso es otro proyecto y otra escala: Cuánto cuesta una web profesional en España en 2026. Si tu caso es automatizar un proceso con IA en lugar de construir una aplicación, empieza por IA en una empresa: para qué sirve de verdad.
Primero: una web no es una aplicación
Cuando alguien pide "presupuesto para una app", puede estar pidiendo cuatro cosas distintas, y cada una vive en un orden de magnitud diferente. Una web enseña información y capta contactos. Una aplicación tiene usuarios que entran con contraseña, datos que se crean y se modifican, lógica de negocio, permisos y estados. La web se presupuesta en miles de euros; la aplicación, en decenas de miles.
Si tu proyecto es una web (aunque lleve un formulario avanzado o un login simple), te ahorras este artículo: los rangos están en cuánto cuesta una web profesional. Si sigues aquí, hablamos de software: aplicaciones, herramientas internas, portales y productos digitales.
¿Cuánto cuesta un software a medida en España?
Estos son los rangos orientativos que manejamos en 2026 para proyectos con proveedor español serio (equipo identificable, código entregado, pruebas y mantenimiento sobre la mesa). Tu caso puede caer fuera si el alcance es atípico, pero si un presupuesto se sale mucho de aquí, en cualquiera de las dos direcciones, conviene preguntar por qué.
| Tipo de proyecto | Setup | Mantenimiento mensual | Plazo |
|---|---|---|---|
| Automatización de un proceso concreto (con o sin IA) | 2.000-10.000 € | 100-400 €/mes | 2-6 semanas |
| MVP de aplicación web | 10.000-25.000 € | 400-1.500 €/mes | 2-4 meses |
| Software interno de gestión (lo que el ERP no cubre) | 15.000-40.000 € | 300-1.000 €/mes | 3-6 meses |
| Portal B2B (pedidos, clientes, proveedores) | 15.000-45.000 € | 400-1.200 €/mes | 3-6 meses |
| SaaS para vender a terceros | 20.000-80.000 € | 500-2.500 €/mes | 4-9 meses |
| App móvil nativa (iOS + Android) además de la web | +30-60% sobre el proyecto base | según proyecto | +1-3 meses |

Dos aclaraciones que evitan malentendidos:
Por debajo de 10.000 € no hay aplicación. Hay scripts, automatizaciones puntuales o prototipos sin backend serio. Pueden ser exactamente lo que necesitas (una automatización bien elegida es de lo más rentable que existe), pero no es lo mismo que una aplicación con usuarios, base de datos y panel de administración, y conviene saber cuál de las dos cosas te están vendiendo.
La fila de la app móvil engaña. Casi todos los proyectos que llegan pidiendo "una app" se resuelven mejor y más baratos con una aplicación web que funciona en el móvil (y se instala como app si hace falta). La app nativa en tiendas compensa cuando necesitas hardware del teléfono a fondo o presencia en App Store como canal. Si te presupuestan nativo sin preguntarte por qué, pregunta tú.
¿Por qué dos presupuestos para lo mismo se llevan 30.000 €?
Porque el precio del software no está en las pantallas que se ven. Está en seis decisiones que casi nunca aparecen en la primera conversación:
1. Tipos de usuario y permisos
No cuesta lo mismo una herramienta donde todos ven todo que una donde el comercial ve sus clientes, el jefe de equipo ve los de su equipo y administración lo ve todo menos los borradores. Cada rol nuevo multiplica casos que diseñar, programar y probar. Es el factor que más presupuestos infla sin que el cliente lo vea venir.
2. Integraciones con lo que ya tienes
"Que se conecte con nuestro programa de facturación" es una frase corta que puede valer 1.000 € o 10.000 €: depende de si ese programa tiene una forma moderna de conectarse (API documentada), una anticuada, o ninguna. Un presupuesto serio nombra cada integración y le pone precio por separado. Uno flojo dice "integración incluida" sin especificar con qué ni cómo.
3. Migración de datos históricos
Si llevas años acumulando clientes, pedidos o expedientes en Excel, Access o un programa viejo, alguien tiene que limpiar, transformar y cargar esos datos en el sistema nuevo. Es trabajo artesanal (los datos reales siempre están más sucios de lo que parece) y es la partida que más veces se "olvida" en los presupuestos baratos, para aparecer después como extra inevitable.
4. Pruebas automáticas
El software que se entrega sin pruebas automáticas se rompe con cada cambio posterior, y lo pagas tú en facturas de arreglos. Que el presupuesto incluya pruebas no es un lujo técnico: es la diferencia entre un coste de evolución razonable y uno que crece cada año. Pregúntalo de forma literal: "¿el presupuesto incluye pruebas automáticas?". La respuesta te dice mucho del proveedor.
5. Requisitos legales y de datos
Si el software toca datos personales (y casi todos lo hacen), el RGPD aplica: dónde se alojan los datos, quién accede, cómo se borran. Si toca datos de salud o menores, el listón sube. Resolverlo desde el diseño cuesta poco; parchearlo después, mucho. Nosotros lo resolvemos con infraestructura y modelos en Europa por defecto.
6. Quién opera esto después
Un software necesita a alguien que lo administre: dar de alta usuarios, revisar avisos, decidir cambios. Si en tu empresa no hay nadie que vaya a asumir ese papel, dilo en la primera llamada: cambia el diseño (más automatismos, menos configuración) y a veces la respuesta honesta es que el proyecto no debería hacerse todavía.
¿Por horas o precio cerrado?
La tarifa por horas luce bien en la propuesta: 25-40 €/hora parece poco dinero. El problema es que nadie te dice cuántas horas serán, y el incentivo del proveedor juega en tu contra: cada imprevisto es facturable. Proyectos "por horas" de 8.000 € que terminan en 30.000 € no son la excepción; son el resultado esperable de trasladarle todo el riesgo al cliente.
El precio cerrado invierte el incentivo: si el proveedor estima mal, lo paga él. Por eso exige un paso previo que la tarifa por horas se salta: definir el alcance por escrito antes de poner la cifra. De ahí que los proyectos serios de software empiecen con un análisis o diagnóstico técnico de pago que termina en documentación y presupuesto cerrado. No es un peaje: es la única forma de que "precio cerrado" no sea una cifra inventada.
La versión honesta del "por horas" existe: bolsas de horas para evolución continua de un sistema ya construido, con techo mensual pactado. Para construir desde cero, cerrado.
El coste del que nadie habla: el año dos
El setup es la mitad de la película. Un software a medida vivo genera dos costes recurrentes que conviene presupuestar desde el día uno:
- Mantenimiento técnico (la columna de la tabla): infraestructura, copias, parches de seguridad, monitorización, soporte. Es el equivalente al seguro y la ITV: no es opcional si el sistema importa.
- Evolución: los cambios que pedirás cuando el software lleve tres meses en uso real, porque el uso real siempre enseña cosas. La regla habitual del sector es reservar un 15-20% del coste inicial al año. Si el proyecto costó 20.000 €, presupuesta 3.000-4.000 €/año de mejoras y dormirás tranquilo.
Y una pregunta incómoda para cualquier proveedor: ¿qué pasa si lo dejamos? Si la respuesta no incluye "el código y los accesos son tuyos desde el primer día", el precio real del proyecto incluye una cláusula de rehén que no aparece en el presupuesto.
¿Cuándo NO conviene un desarrollo a medida?
Nos lo preguntan menos de lo que deberían. Tres casos donde la respuesta correcta es no:
- Un SaaS estándar cubre el 90% de tu proceso. Págalo y dedica el dinero a otra cosa. Construir de cero lo que ya existe bien hecho solo tiene sentido si ese 10% restante es justo donde está tu ventaja.
- El proceso cambia cada semana. El software fija procesos; si el tuyo aún no está estable, automatizarlo es cimentar arena. Estabiliza primero, construye después.
- Nadie va a hacerse cargo. Sin un dueño interno, el mejor software del mundo queda abandonado en tres meses. Es el mismo criterio que aplicamos a los proyectos de IA: decir que no a tiempo es parte del trabajo.
El caso donde el a medida gana con claridad: cuando el proceso es tu diferencia competitiva (tu forma de presupuestar, de servir pedidos, de gestionar casos) y calzarlo en un SaaS genérico te obliga a trabajar como todos los demás.
Banderas rojas en presupuestos de software en 2026
- No hay documento de alcance. Si no existe un papel que diga qué hace y qué no hace el sistema, el precio no significa nada y las discusiones del mes cuatro están garantizadas.
- "Presupuesto gratis" para un proyecto de decenas de miles de euros. Nadie analiza gratis en serio. La cifra que te den sale de una plantilla, y se corregirá después, siempre hacia arriba.
- Sin partida de migración de datos ni de integraciones. Son las dos partidas que más se "olvidan". Su ausencia no abarata el proyecto: mueve el coste a los extras.
- Sin pruebas automáticas ni entorno de pruebas. Traducción: cada cambio futuro se probará en producción, con tus datos y tus usuarios.
- El código se queda en el repositorio del proveedor. Si no puedes llevarte el proyecto a otro equipo mañana, no eres dueño de tu software: eres suscriptor de tu proveedor.
- "Con IA lo tenemos en dos semanas." La IA ha bajado el coste de escribir código, no el de responsabilizarse de él. El análisis, las integraciones, las pruebas y el despliegue serio siguen ahí. En 2026 verás presupuestos absurdamente bajos apoyados en esta promesa; el descuento de hoy se paga en mantenimiento imposible mañana.
- Nadie te ha preguntado quién operará el sistema. Si el proveedor no quiere saber cómo trabaja tu equipo, está vendiendo horas de programación, no un sistema que funcione.
Cómo lo hacemos en Ignira
Nuestra política con el software a medida es la misma transparencia que aplicamos a la web, adaptada a la escala del proyecto:
- Diagnóstico técnico previo: 800-1.500 €, descontable si después contratas el proyecto. Termina en documentación funcional, arquitectura y presupuesto cerrado. La documentación es tuya aunque no sigas con nosotros.
- Presupuesto y plazo cerrados tras el diagnóstico. Construcción por sprints de 2 semanas con demo en directo cada viernes.
- El código a tu nombre desde el primer día, infraestructura europea, y garantía de 3 meses sobre lo entregado.
- Equipo propio, sin subcontratar: lo construye la misma gente que te atiende en la llamada, con el stack a la vista y por su nombre (Next.js, React, TypeScript, PostgreSQL) en la documentación que te llevas.
No hablamos de oídas: construimos y operamos nuestros propios productos. Cuibo, un marketplace de cuidadores verificados con más de 3.000 usuarios, y SandiApp, un SaaS con IA para logopedas, terapeutas y educadores con más de 600. Sabemos lo que cuesta un software porque también pagamos los nuestros, cada mes, en servidores que administramos nosotros.
El detalle del servicio está en aplicaciones y software a medida. Y si tu proyecto es más de automatizar un proceso que de construir una aplicación, en IA y automatizaciones.
Para empezar
Si tienes un proyecto en la cabeza y quieres una cifra con fundamento en lugar de una plantilla, cuéntanoslo. En una llamada corta te decimos si tu caso es software a medida, automatización o un SaaS que ya existe (sí, también te lo decimos si la respuesta es "no nos contrates"). Si encaja, el siguiente paso es el diagnóstico técnico, y de ahí sales con documentación y presupuesto cerrado, sigas con nosotros o no.

